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Los hongos emiten señales eléctricas medibles

El micelio fúngico genera impulsos bioeléctricos con características neuronales: patrones de disparo (spiking), propagación de señales, propiedades no lineales. Revisiones recientes muestran que las redes fúngicas generan actividad eléctrica reproducible — científicamente demostrado, no simplemente afirmado. Un estudio especialmente riguroso de 2025 confirmó el origen biológico de estas señales mediante electrodos en PCB, una jaula de Faraday y controles con biocidas, descartando así fuentes de error habituales como interferencias electromagnéticas o artefactos de medición.

Cuán estructurada es realmente esta actividad eléctrica lo muestra un análisis muy citado de 2022: la distribución de las longitudes de los trenes de disparo en el micelio fúngico se asemeja estadísticamente a la distribución de la longitud de las palabras en los idiomas humanos. Eso no demuestra que los hongos «hablen» — pero muestra que las señales tienen una estructura interna reconocible que va mucho más allá del ruido.

De la observación al cálculo

Que estas señales no solo existen, sino que son técnicamente utilizables, lo demuestra una serie de trabajos de Andrew Adamatzky: el micelio presenta disparos de tipo neuronal, propiedades similares a puertas lógicas y procesamiento no lineal — requisitos básicos para cualquier tipo de reconocimiento de patrones. Otro estudio demuestra que el micelio transmite de forma fiable señales moduladas en frecuencia en el rango de 100 a 10.000 hercios.

El estado más reciente de la investigación — un artículo de 2025 sobre detección bioeléctrica con interfaz de IA para redes fúngicas vivas — está conceptualmente muy relacionado con lo que OpenMycoNet implementa con BioComm: hardware que capta señales miceliales vivas y las hace utilizables para el aprendizaje automático.

Qué mide BioComm en concreto

La investigación descrita arriba es el fundamento científico. Lo que sigue ahora es la implementación técnica propia de OpenMycoNet — para la cual no existe una fuente externa, ni hace falta que exista, ya que se trata de nuestro propio desarrollo de hardware, no de un resultado de investigación citable.

El nodo de medición BioComm se basa en un microcontrolador ESP32 con módulo de radio LoRa y mide simultáneamente en ocho canales mediante un convertidor analógico-digital de 16 bits — señales bioeléctricas así como datos del suelo y ambientales como temperatura, humedad y CO₂. La carcasa IP65 resistente a la intemperie está diseñada para uso continuo en campo, alimentada por USB-C o batería LiPo.

Hasta cuatro nodos transmiten sus datos por LoRa (con un alcance realista de 1 a 3 km en bosque) a un BioComm Bridge central, que agrega todos los flujos de datos y los reenvía al servidor por WiFi. En la práctica, esto crea un sistema de varios nodos que miden de forma independiente con una conexión de datos compartida — más detalles sobre el hardware.

Más que medir: estimulación eléctrica dirigida

BioComm no está diseñado únicamente para la medición pasiva. El hardware también puede introducir señales eléctricas de forma dirigida en el sustrato — es decir, de forma bidireccional: enviar y recibir a través de la misma interfaz de electrodos. El objetivo no es influir en la red, sino comprobar algo metodológicamente más fundamental: ¿responde el micelio de forma reproducible a un estímulo eléctrico definido? Esa es la diferencia entre la mera observación y la perturbación — entre la correlación y la posibilidad de comprobar la causalidad.

Este método de estimulación eléctrica bidireccional es un desarrollo técnico propio de OpenMycoNet, protegido por un modelo de utilidad concedido. Importante para la interpretación: la investigación citada arriba demuestra que la actividad eléctrica en el micelio fúngico existe, es medible y reproducible — no demuestra que el método de estimulación específico de OpenMycoNet esté científicamente validado. Tampoco es esa la pretensión: la estimulación es una herramienta para poner a prueba hipótesis, no un resultado ya demostrado.

Si el micelio responde a estímulos eléctricos y cómo lo hace, cuán reproducibles son esas respuestas y qué revelan sobre las vías de señalización subyacentes — son preguntas abiertas que BioComm debe ayudar a responder, no respuestas que ya estén establecidas.

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Esta página se basa en los fundamentos de la micorriza explicados en otra sección. La lista completa de estudios está en la página de Fuentes, los detalles técnicos del dispositivo en préstamo están en la página de Hardware.

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